El lugar que hoy conocemos como El Rocío da nombre no sólo a la Virgen, sino a una aldea y a un territorio concreto que no siempre se llamó así. Ni su configuración paisajística, ni su demarcación y dependencias administrativas fueron siempre las mismas.
Alfonso X "El Sabio" conquista esta tierra a los árabes, a cuya jurisdicción pertenecía al reino de taifa de Niebla.